Aquí debajo está el cuento entero: todas las escenas y los 4 finales posibles con su moraleja. Está para que puedas leerlo antes de leérselo a tu peque. Si prefieres descubrirlo con él, no lo abras.
La cara de sorpresa y agradecimiento del compañero le choca a Aran, porque no está acostumbrada a que la gente le dé las gracias y no sabe qué decir ni a dónde mirar.
Como agradecimiento, el chico la invita el sábado al cine con otros amigos. Aran acepta nerviosa, pero sin dudar. No está acostumbrada a tener amigos.
Antes de la película todos entran a una pequeña tienda de chucherías y mientras miran qué comprar, uno de los niños le dice: «Oye Aran… tú que eres tan buena haciendo travesuras… ¿a que no te atreves a coger unos caramelos sin pagar?»
Todos los niños la miran esperando su reacción. ¿Qué debería hacer Aran?
- No es lo correcto… No lo hará
- Esos niños confían en ella, ¿qué importancia tiene robar unas chucherías?
¡Aran no puede creer lo que ve, es un billete de 20€ solo para ella! ¡La de cosas ricas que se va a comprar con eso! Sin embargo, sin que ella lo supiera, otro compañero ve toda la escena.
Este otro compañero es muy amigo del chico al que se le cayeron los 20€ y decide ir a contárselo rápidamente. Ahora, ambos chicos se ponen delante de Aran exigiéndole que les devuelva el dinero.
¿Qué debería hacer Aran?
- Aran se hartó de hacer maldades: Pide disculpas
- ¡El dinero ahora es suyo! Lo niega en rotundo
Un amigo para siempre
Aran duda, pero responde que no va a robar eso. Que no está bien. Algunos de los otros niños se ríen de ella porque es una cobarde, para ver si cambia de opinión. Pero Aran no va a cambiar de opinión.
El chico que la invitó al cine, Mateo, ve la escena, la agarra del brazo y salen juntos de la tienda. Le dice que no pasa nada y que habían quedado para ir al cine, no para robar.
En ese momento Aran se alegra de estar allí y van directos al cine. La película estuvo genial, pero ese día ganó un amigo para siempre: Mateo.
Moraleja: Hacer lo correcto cuando nadie te lo pide es lo que te gana los amigos de verdad.
Abrir este finalEl último plan de Mateo
Aran no duda ni un segundo y se mete unos caramelos en el bolsillo. Y no es la única, otros niños han hecho lo mismo. Al salir de la tienda, sacan todo lo que han robado y lo enseñan. Pero hay uno que no ha robado nada: Mateo, el chico que invitó a Aran a salir al cine.
Aran nota cómo la cara de Mateo pasa de triste a decepcionada; aunque no dice nada. Después de eso fueron al cine y les encantó a todos la película.
Y ese fue el último plan que le propuso Mateo.
Cada vez que lo recuerda, Aran siente una mezcla horrible de vergüenza y tristeza. Otra vez había arruinado algo bueno por intentar impresionar a los demás.
Moraleja: Intentar impresionar a los demás arruina lo que más importa. Los amigos de verdad no te piden que seas peor persona.
Abrir este finalLa valentía de decir la verdad
En ese momento Aran sacó el billete y sin decir palabra se lo devolvió a su compañero. Sabía que tanta travesura pasaba factura y no podía soportar la idea de seguir defraudando a su madre. Salió corriendo de la escena sin dejar que sus compañeros le dijeran nada.
Esta actitud dejó a los chicos sin palabras… Aran era una niña muy valiente, capaz de decir la verdad cuando es más fácil decir mentiras.
Al día siguiente uno de ellos se acercó a Aran y le dijo: «Hola Aran, mi amigo Mateo y yo vamos a ir a jugar al fútbol esta tarde, ¿quieres acompañarnos?»
Aran sonrió y aceptó alegremente.
Moraleja: Reconocer un error a tiempo, aunque cueste, es de las cosas más valientes que puedes hacer.
Abrir este finalNo toda victoria sabe dulce
Aran lo niega, dice que ese dinero es suyo y que son unos mentirosos. Como no entra en razón los otros niños intentan quitarle el billete, pero Aran, que además de traviesa es muy fuerte, se pega con los otros niños y aunque ella acaba con un moratón les gana…
Sin embargo un profesor ve toda la escena, los mandan a dirección y, tras un rato de espera, llega la mamá de Aran.
La mamá se siente defraudada y triste con Aran, y Aran aunque estaba apretando los puños por el enfado, sabe que no ha hecho bien y también se siente un poco triste por defraudar a su mamá una vez más.
Moraleja: Cuando sabes que has hecho algo mal, ninguna victoria se siente como tal.
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